Desde aquí: Porqué los independientes no somos aceptados o reconocidos

No somos pocos, los que sin ambición alguna de poder, y sin complejos de inferioridad, nos ubicamos en ese territorio amablemente neutral, el de “abrir el país” en vez de cerrarlo, de buscar y ampliar las relaciones, en vez de promover el endoganismo territorial y social, que solo trae consigo la degeneración de las especies (estudios recientes así lo demuestran) y de las relaciones humanas, pero hoy, aquí, al menos en los manipuladores medios de comunicación, somos, una vez más, los “sin voz”, los “otros”.

Para un psicólogo o cualquier persona, incluido un marciano, interesada en el análisis neutral de los comportamientos humanos a nivel individual o social, la situación supera todas las fronteras de la curiosidad.

En esta ocasión, mi perla va de “neutralidad” ¿Es posible ser neutral sobre el tema procés/independencia en Catalunya?

Sin duda, y con todo el derecho, se puede ser independentista, pero también independiente y neutral, porque es una opción personal y no necesita autorización de nadie, pero sucede, que aquí y ahora, difícilmente serás reconocido como persona neutral, como observador o persona que se limita a analizar y comentar los hechos sin pasión y con racionalidad. Aquí, para los simpatizantes independentistas, o eres independentista o eres españolista (facha). Reconozcamos, que los llamados “unionistas”, aunque siempre hay excepciones, son muchísimo más comedidos. Solo han demostrado su fuerza en las votaciones (elecciones), que son mayoría.

Aquí, podemos aplicar la idea de *Stefan Zweig refiriéndose a estos popes independentistas, manipuladores de conciencias. (p.15) “No tienen suficiente con sus adeptos, con sus secuaces, con sus esclavos del alma, con los eternos colaboradores de cualquier movimiento. No. También quieren que los que son libres, los pocos independientes, les glorifiquen y sean sus vasallos”.

Esto lo escribía S. Zweig hacia 1940 en relación al comportamiento de Calvino en Ginebra allá por el 1500. Si observamos la situación en Catalunya, vemos que la historia se repite, el patrón psicológico es el mismo.

Resumiendo, en Catalunya, observamos una parte de la sociedad sometida por un iluminado (siendo muy generoso con el término) Sigue S. Zweig: Con facilidad se cae en la tentación de admirar y ensalzar a estos iluminados, porque desde el espíritu son capaces de transformar la obtusa materia.

Una parte de la sociedad catalana, con un flagrante vacío existencial, que los popes con C. Puigdemont como “iluminado” principal, se ofrecen a cubrir ese vacío con la idea/oferta de una supuesta y ensoñadora república, que como se está comprobando, no pasaba de ser una entelequia, más infantiloide que la imaginada por cualquier jovencito iluminado en un día de divertimento.

La idea de la supuesta república, y que muchos han comprado, pues no dejaba de ser su “salvación”, aún a pesar de quedar demostrada hasta la saciedad su inviabilidad, (ya han llegado a manifestar que iban de Farol, según la ex Consellera Ponsati), el conglomerado independentista sigue erre que erre, con su discurso incoherente y siguiendo todos, el esperpéntico recorrido que siguen marcando los “peculiares” políticos independentistas con el consiguiente daño que se está infligiendo a toda la sociedad catalana, incluida la independentista.

Y mientras, no hay cabida para la reflexión, para escuchar a las mentes abiertas que si tienen proyectos viables e ideas basadas en el más elemental sentido común (seny).

Finalizando: la neutralidad y el ser independiente, (no independentista) aquí, no se comprende, como si fuese una opción imposible, está fuera del alcance intelectual del mundo independentista. ¿Hasta cuándo? ¿Recordáis el anuncio de Duracell?

Continuaré… porque el esperpéntico camino del “procés” parece que no ha terminado. Seguiré a pesar de las críticas, que acepto como elemental “psico-mecanismo” de defensa. (S. Freud)

*Castellio contra Calvino. “Conciencia contra violencia” Ed. Acantilado