Yo borro. Tú borras. Ellos borran. ¿Y qué es lo que borramos?

Futuro: Horizonte que nunca se puede alcanzar, pero que siempre debemos caminar hacia él, y si es posible, descabalgados de la ignorancia.

¿Sabías que el futuro es el presente del mañana? (Imagino que sí) Es decir, algo con quien inevitablemente, al contrario que con el horizonte, te vas a encontrar. Esta reflexión, es una breve alegoría al impertérrito y actual “cortoplacismo” que invade las mentes y proyectos de la mayoría de las gentes de nuestro ¿primer? Mundo.

No será que ignoramos demasiadas cosas… ignoramos:

  • que para llegar, hay que trazar el camino.
  • que sin objetivos, no hay destino previsible.
  • que el horizonte es de todos.
  • la forma de alzar la mirada.
  • que el futuro se construye hoy.
  • que el horizonte (futuro) se ve a través de la mente y no de los ojos.
  • que el horizonte no es nuestro destino.
  • que en el camino solemos perder el significado de los valores éticos.
  • que para perdurar en el tiempo lo importante es la salud mental.
  • que el verdadero progreso de la humanidad, se sustenta más en la filosofía que en la economía.
  • que si no alzamos la mirada de la solidaridad y valores éticos, nos daremos de bruces con los muros de la estupidez.
  • que los políticos incompetentes y corruptos los escogimos nosotros
  • que si nosotros lo decidimos, podemos ser más libres y más felices.
  • que la ignorancia reconocida, no es tan mala, pues ser conscientes de ello, nos permite seguir y seguir aprendiendo.
  • que a pesar de todos los adelantos tecnológicos, ignoramos…
  • los ritmos armónicos que nos muestra la naturaleza en los procesos de creación de vida.
  • que la Tierra, a pesar de nuestro maltrato, siempre nos acogerá con amor.
  • una vez más, nuestra propia ignorancia.

Personalmente reflexiono muy a menudo sobre mis “ignorancias”, a veces suele servirme muy positivamente, pues me sirve para, al menos, eliminar/borrar en parte alguna de ellas. Te aseguro que tener una lista de “ignorancias importantes” a mano, te hace más humano, como suele decirse, “te ayuda a poner los pies sobre la tierra”, y si tienes coraje, a ir redimiéndote de alguna de ellas, Pero no pretendas eliminar todas de la lista, eso es imposible.

Pero “advierto”, solo un paranoico, puede pensar que en su caso no existe esa posible lista, lo curioso (o triste) es que muchas, muchísimas personas, creen que ellos no acumulan ignorancias importantes, ¡habrase visto mayor ignorancia!

Pareciera extraño que en el mundo y los tiempos de la física cuántica, la nanotecnología, los viajes interestelares y el último iPhone, exista tanta ignorancia.

Yo, con vuestro permiso (o sin él) voy a intentar lavar, aunque solo sea en parte, mi ignorancia en mi particular Azotea de la Libertad de Pensamiento. ¿Te vienes?

* Los horizontes ignorados” es el tercer artículo de una trilogía a modo de “ensayo crítico”, dedicada al “saber”, (de “sabiduría”) a través de asumir nuestras propias  ignorancias, y aprender a hacernos preguntas  autocríticas, punto de partida para iniciar  el imprescindible “camino filosófico”  si queremos acercarnos, siquiera mínimamente, a las fuentes de la sabiduría indispensable para el buen vivir y convivir en armonía, con la esperanza de un futuro más digno, una sociedad más solidaria y con una “democracia real”. ¿Cuánto deberá llover para lograrlo?  ¿Nos dedicaremos a poner paraguas sobre nuestras mentes y así evitar pensar con discernimiento?  Veo algunos nubarrones. ¿Qué lloverá esta vez?

Leer:

  1. Las hierbas ignoradas  (O cómo despreciar el presente)
  2. Las lluvias ignoradas