Los desnutridos mentales.

Una amable, profunda y cibernética crítica a la sociedad de nuestro tiempo.

¿Recordáis el Mito de la Caverna de Platón? Muchísimo se ha escrito y teorizado sobre este Mito.  Para situar a los que no lo conozcáis, hago un breve resumen que espero sea suficiente para comprender la metáfora.  Platón lo publico en su Libro VII de “La República”. Imaginad…

Dentro de una caverna se encuentran, desde su nacimiento, unos prisioneros encadenados de cuello y piernas, sólo pueden mirar hacia el muro/pared de fría piedra del fondo, detrás de ellos hay una hoguera encendida, y entre ésta y ellos un camino, a lo largo de éste, hay un muro de cierta altura por donde pasan unos  hombres con toda clase de objetos que asoman por encima de él. En el muro del fondo se proyectan las sombras de estos objetos y de los hombres que los portan. Es lo único que pueden ver y que han visto los prisioneros durante toda su vida. Uno de los prisioneros logra liberarse y sale de la caverna, conociendo por primera vez un nuevo mundo lleno de cosas “reales”. Platón hace una “analogía metafórica: Los prisioneros atados representan a los seres humanos en estado de ignorancia; las sombras proyectadas, son las apariencias, lo que creemos que son, el mundo sensible; lo que está afuera de la caverna, la luz , el sol, los bosques, etc. es el conocimiento verdadero.

Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres lograse escapar a través de las escarpadas y áridas pendientes que rodean la caverna.  En un principio, esta persona tendría dificultades para ver la realidad, la luz del sol y los nuevos colores que inundan sus ojos harían que le costase vislumbrar la “otra realidad”, la que él desconocía.  Por fin logra situarse en el “mundo real”.

En un arranque de sensibilidad y solidaridad, este prisionero vuelve a la caverna a liberar a sus ex compañeros. Una vez dentro, les intenta explicar que existe otro mundo, un mundo diferente… con ríos de aguas cristalinas, frondosos  bosques,   preciosas ramilletes de bellas flores… un cielo azul que a veces desprende acariciadora lluvia, otras personas, animales que corren o vuelan, etc.  sus ex compañeros, no le comprenden, se ríen de él, le tachan de loco, ese viaje lo ha desequilibrado comentan,  y si insiste en su liberación, no dudarán en castigarlo y finalmente llegarán a matarlo.

¿Dónde está la lección de la metáfora?   ¿Acaso hoy la mayoría de la moderna sociedad, no se encuentra prisionera en una angosta “Caverna Mediática”?  Ya sé, no tenemos cadenas de acero en el cuello y en los pies ¿o sí?  El tipo de cadenas es diferente, pero atados y bien atados estamos…las cadenas no son de acero, no hace falta, están ancladas en nuestro cerebro.

Quizás no estamos frente a una fría pared de piedra ¿o sí?  Hoy la gran mayoría está  sentada frente a pantallas de plasma, o del Ipad, iPod, etc.  (Conste, como ya he publicado, que no estoy en contra de estos “chirimbolos”, sí del uso que de ellos se hace) ¿Y que vemos en estas pantallas?  ¿Nos permiten ver la realidad de las cosas?  ¿O nos las pintan de los más variados colores y formas haciéndonos creer que no hay otro mundo posible?

¿Qué sucedería si alguien quisiera liberarnos de estas tiranías?  Por supuesto, primero nos reiríamos de él/ella, “Pero que dice este chalado”, si insistía, podríamos llegar a castigarlo y hasta matarlo, y no me refiero, por supuesto, a matarlo físicamente, pues hay otras muchas formas de matar. (Ver mi artículo: “Cosas y formas de matar”. Nos dice Platón, que el prisionero liberado representa al filósofo, el sabio, el que deberá guiar a los hombres ignorantes hacia el conocimiento verdadero a través de la razón.

Hoy la razón está fuera de circulación. Estamos “alineados” y “alienados” frente al muro de la tecnología y el abaratamiento de los valores.  Tenemos tras nosotros las hogueras que proyectan las fantasmagóricas figuras de lo efímero, (lo que interesa a unos cuantos) lo que no nos permite el uso de la razón que cita Paltón. Y mientras, seguimos deslumbrados por las luces y sombras que proyectan esas hogueras tecnológicas en forma de semáforos y neones, sobre todo de las grandes ciudades, y el plasma de nuestras pantallas en cualquier otro lugar, y si alguien nos habla de convivir con sol, ríos, lagos, montañas, cielo azul, lluvia, flores, verdes prados, etc. de entrada nos reiremos de él, no nos creeremos lo que nos dice, y si insiste, podemos hasta…

Y así seguimos, desnutridos de algo esencial: de “razón”.

Ya sé, sin duda, los primeros y más desnutridos mentales son los que nos gobiernan, pero  ¿y nosotros?  ¿De qué y cómo alimentamos nuestras mentes y nuestras vidas? Reflexionemos…

Muchos de los que seguís mis artículos, recordareis de mi insistencia en hablar de  la Azotea de la Libertad, un lugar y una metáfora que suelo usar para definir ese lugar y “ser” especial.

Subirse a la Azotea, es abandonar la Caverna, dejar de estar frente al  frío muro de lo previsible, lo efímero y  “moderno”, lo que se lleva, el mundo de las apariencias, modas, etc.

Ver y nutrirnos, con los ojos de la razón,  es lo que nos permite vivir y disfrutar, sin estar mediatizados, de todos los lugares y matices de la vida. (Ver anterior artículo: Hablar y entender el lenguaje marciano)

Mis escritos y una de mis razones principales en la vida, es ayudar a reflexionar, para que  muchas personas, puedan abandonar esa Moderna Caverna, y en todo caso, mientras tanto lo consigues, este es mi deseo para ti:

 Que el camino venga siempre a tu encuentro

Que el viento sople siempre a tu espalda

Que el sol brille siempre sobre tu cara

Que los bellos colores inunden siempre tus ojos

Que la lluvia riegue siempre tus campos

Que la honradez presida siempre tus actos

Que tus logros en la vida sean el fruto

 de tu Actitud Mental Positiva.

Y hasta que volvamos a vernos,

que la  Diosa Fortuna deposite sus bienes,

                                      sobre tus honradas manos.                                J.M.O.

 

** Para escribir este  poema me inspiré en uno que hace años leí, no sé muy bien dónde, cuyo título original era (Creo) “De una Oración Irlandesa”. Creo que de autor anónimo.