A lo largo de los últimos años se me ha hecho evidente la forma cómo los políticos resuelven las preguntas que algunos periodistas les hacen. Me explico,  ya me había dado cuenta, como todos, que los políticos no siempre contestan las preguntas que se les hacen, pero no me había preocupado de observar detenidamente los mecanismos que utilizan.

Ahora ya empiezo a tenerlo un poco claro. Me imagino que pasan, todos ellos (los políticos), por unos cursos que les preparan para poder actuar en los consistorios municipales, en los parlamentos del país y también frente a los periodistas independientes o contrarios (ya que los periodistas de los medios clientes de algún partido, nunca hacen preguntas comprometidas). Esos cursos me imagino (porque no lo sé de cierto) deben llevar como título: “Estrategias para confundir al enemigo o Pelotas Fuera”.

Veamos, a ver si el lector estará de acuerdo conmigo: cuando a un político se le hace una pregunta comprometida (es una pregunta sobre un tema que hace quedar mal al partido) el político tiene varias opciones (según me ha parecido que utilizan normalmente) que expongo seguidamente.

Técnica VAYA A SABER: Ante temas de clamor popular, el periodista suele empezar “Muchas personas  están profundamente preocupadas por los dos recientes casos de corrupción que afectan a miembros relevantes de su partido… etc…” Esta técnica implica olvidar el tema de fondo y cuestionar si se trata de mucha o poca gente. El político contraataca: “¿Ah sí? Situaciones como éstas se dan alguna vez, pero eso no quiere decir que la gente esté preocupada. Yo creo que no y, además, cómo sabe usted que “hay muchas personas” ¿cuántas son muchas personas? ¿Me puede dar los nombres de algunas?…”

Técnica PREGUNTA TONTA: Ésta técnica consiste en desacreditar la pregunta. Por ejemplo, el político dirá: “¡Vaya pregunta! ¿Cómo puede usted afirmar que se trate de dos casos de corrupción? ¿Acaso un juez lo ha dicho?…

Técnica PRESUNCIÓN: Es la más utilizada, para los casos de corrupción, aunque menos para otros temas de interés político. El político suele contestar: “Bien, como usted sabe se trata de un tema reciente que acaba de llegar a los juzgados. Nuestro partido, como no podría ser de otro modo, se somete a lo que el juez decida y no vamos a hacer declaraciones. En cualquier caso, nada nos hace pensar que ese miembro de nuestro partido haya actuado mal y creemos que debe prevalecer, de momento, la presunción de inocencia”.

Técnica ATACAR AL PERIODISTA: En este caso se trata de intentar asustar al periodista. “Oiga, ¿usted cuántos años lleva ejerciendo? ¿No será que está ayudando a extender una falsedad? ¿Cómo sabe si hay un delito o no? ¿Acaso quiere usted difamar a nuestro presidente?…

Técnica ES IRRELEVANTE: “Bueno, bueno ¿y ahora a su periódico le preocupa eso? Justo cuando nos encontramos ante una crisis de gran profundidad, cuando tenemos tantos millones de parados que sufren y se angustian… bla,bla,bla… (diez minutos después) claro que preocupan al Gobierno eventuales casos de corrupción, pero mucho más grave es todo lo demás”.

Técnica MALO EL OTRO: “¿Así que le preocupa a su periódico éste caso? Pues no recuerdo que a ustedes les preocupara tanto aquel del Otro Partido que surgió el año pasado y que al final el juez condenó… ¿acaso publicaron algo?…” Como se ve en este caso, no se responde, se ataca al periodista por parcial y se intenta poner la carga perjudicial en el otro partido.

Técnica CONTESTO LO QUE QUIERO: Se trata de disponer de un breve discurso que se quiere soltar y entonces, pregunten lo que pregunten, el político les suelta lo que quería decir. Por ejemplo ante la pregunta sobre los casos de corrupción, se puede contestar: “Realmente hay temas trascendentes, eso es verdad y en este sentido le quiero decir que estamos ante unos momentos cruciales en las relaciones bilaterales con Swazilandia ya que el Gobierno tiene el deseo de participar en el próximo Umhlanga que, como usted ya sabe, es una danza tradicional en que 50.000 vírgenes danzan frente al rey y …”

Técnica TEMA RESERVADO: “Mire, este tema va a ser tratado próximamente en el comité del partido y hasta entonces, comprenderá que me reserve cualquier comentario. A ver ¿alguna pregunta más?”.

Técnica NO ES VERDAD: “¿Pero cómo va a ser eso un caso de corrupción? Eso es una tontería, un par de obsequios parecidos a los que usted quizá reciba por Navidad, o seguro que los que usted recibe son mejores…”

Técnica LARGO TEMA: “Pues sí, se trata de un tema de interés muy reciente y en este sentido me parece que es conveniente hacer referencia que ya el primer caso de corrupción del cual se tiene noticia  fue en el siglo XII cuando….y luego más recientemente, para no quedarnos en la historia, hubo los casos de 1950… también precisamente hace dos años…” Cabe decir que ésta técnica es magnífica, especialmente en programas en directo porque como no se dispone de mucho tiempo, se puede consumir todo en una sola respuesta… ¡que no responde la pregunta!

Técnica NOS PREOCUPA MUCHO: Se trata de quitar hierro al caso cuando se trata de un supuesto corrupto del propio partido: “Sí, ya nos hemos enterado, pero ahora se trata que el juzgado acabe demostrando que no hay tal caso. Por parte del Gobierno debemos decir que nos preocupa mucho la opinión que el público tiene al respecto y desearíamos que no se transmita una sensación que, probablemente, no se corresponde con la realidad”.

Técnica ¡TOMA YA!: Esta técnica se utiliza cuando el presunto corrupto es del partido contrario: “Nos preocupa mucho. El juez decidirá, pero en cualquier caso es lamentable que el Otro Partido no controle a sus miembros relevantes. Es una vergüenza y perjudica la imagen de nuestro país. Además, este caso se viene a añadir al de 1988 de… y al de 1992 en que… y al de 1997 que como recordaran… y al de… … Esperamos que carguen con las consecuencias de su falta de integridad”.

Técnica NO SABEMOS: Es la más parecida a una respuesta sincera, aunque no garantiza que “realmente” no se sepa nada: “El gobierno no sabe nada de esos presuntos actos corruptos y vamos a actuar con total beligerancia ante cualquier situación que con certeza sea manifiestamente ilegal…”

Pues bien, al final de este artículo tengo que decir que puede que algunos mecanismos no los haya detectado y que quizá se deba aceptar que en política, verdades, pocas, mentiras, bastantes y pelotas fuera, muchísimas.

O sea que, amigos lectores, ¡a disfrutar con el circo!